Podemos ser el próximo lugar en acabar con las granjas peleteras. Tu firma lo hará posible.
El cambio ocurre cuando suficientes personas como tú se unen y hacen que sus voces sean imposibles de ignorar.
Cada firma mostrará a las instituciones que la gente quiere el fin de las granjas peleteras.
Tu acción hará que ese mensaje sea más fuerte. Más claro. Más difícil de ignorar.
Todos y cada uno de los países que prohibieron las granjas peleteras empezaron exactamente donde estás ahora mismo: una persona decidiendo que ya basta y pasando a la acción.
Luego otra. Luego miles más. Hasta que el gobierno no pudo mirar hacia otro lado.
Somos uno de los últimos países que quedan. Tu firma le dirá al gobierno: exijo que esta crueldad termine. Y no soy la única persona.
Un visón en una granja peletera nunca ha excavado. Nunca ha nadado. Nunca ha hecho ni una sola cosa para la que sus instintos están diseñados. Toda su vida es una pequeña jaula de alambre.
Cuando llega el momento, será asesinado por asfixia, porque así se mantiene su pelaje intacto.
Esto sigue siendo legal en todo el Estado español. Pero las leyes cambian cuando suficientes personas se niegan a aceptarlas. Tú puedes ser una de esas personas.
Al firmar, te unes a miles de personas que ya están pasando a la acción para acabar con la peletería en España.
Tendrás la oportunidad de realizar acciones sencillas:
contactar con empresas y responsables de toma de decisiones
amplificar investigaciones
ayudar a exponer la realidad de la peletería
Solo unos minutos de tu tiempo,
pero juntos, generan un impacto real.
Europa ya está dejando atrás esta industria.
El territorio español será el siguiente.
Pero para que eso ocurra, necesitamos tus acciones.
Firma y forma parte del cambio.